
¿Sabías que uno de los límites del catecismo en el Siglo XIX era que es de lenguaje abstracto? Al comienzo del discurso catequístico se tiene la enunciación de la verdad o de la norma moral en conceptos por su naturaleza universales-abstractos; y de estos conceptos, con la utilización privilegiada del lenguaje lógico-formal abstracto, por deducción vienen derivados los corolarios y las aplicaciones para la vida cotidiana.
